El ayuno

Tendemos a pasar por alto el ayuno debido a un prejuicio. En todos, hay la creencia de que es necesario alimentarse para que no debilitarse. Ha sido arraigada en el espíritu de la gente, en gran parte para responder a las necesidades comerciales y económicas inherentes al creciente desarrollo de la industria alimentaria y farmacéutica. Uno de los resultados de la civilización es el exceso de nutrición que disminuye la fuerza y la vitalidad, en lugar de aumentarlas. La mayoría de la gente come sin tener hambre, y mucho más de lo que necesitan realmente.

Solamente una porción de la comida es digerida, el resto fermenta, se pudre, envenena el cuerpo, retarda de manera obvia la eliminación y las secreciones. Los desechos dañinos se acumulan en el cuerpo y crean disturbios. El cuerpo pierde sus jugos digestivos arrastrados en las heces con bolo de alimentos no digeridos.

Los síntomas representan el intento que el cuerpo hace para eliminar toxinas. Suprimimiendo los síntomas con medicación o con alimentación forzada, las toxinas hacen marchas atras para manifestarse más adelante con fuerza mayor. Por lo tanto debemos ayudar la obra de la naturaleza para eliminar sustancias nocivas económizando cuanto mas posible las fuerzas. Se debe saber que la digestión de una comida copiosa es equivalente a la energía que consume un trabajador en un día de trabajo. El cuerpo puede vivir con sus reservas tóxicas, las quema (oxidación por respiración) y así habilita la eliminación teniendo a disposicion una mayor cantidad de energía con lo que economiza las fuerzas de la digestión.

La debilidad durante el ayuno es sólo aparente, a menudo psicológica. ¿Cómo explicarlo? La naturaleza roba o dirige la energía individual desde el exterior hacia el interior; la persona se dedicara a un trabajo más ligero en las actividades diarias, mientras que un trabajo más intenso se llevará a cabo en el interior de su cuerpo. Por lo tanto hay compensacion, no hay pérdida de energía.

Después del ayuno la mayoría de los enfermos, también los sanos, se encuentra en una excepcional lucidez mental y vigor físico. Si el periodo de ayuno duró bastante tiempo, no tendran dolor del hígado, riñones, de cabeza, catarro, trastornos digestivos o enfermedad intestinal, etc... sin mencionar el brillo de los ojos, la frescura de la piel que se acompañan a la mejora de la salud.

El ayuno es utilizado en los centros de salud higienistas para curar cualquier enfermedad. Su período puede variar de uno a cincuenta días. Ayunar es reposo absoluto del estómago, intestinos, sistema nervioso y permite al cuerpo la posibilidad de desintoxicarse y de regenerarse completamente.

De: "El arte de comer para fortificar a sí mismos" A.I. Mosseri